Linfoma, cáncer en ganglios

Linfomas

A los linfomas por definición se le considera  como un tumor en los tejidos  linfoides,  se considera linfomas a los canceres que tienen como origen el sistema linfático, que además  de desempeñar otras funciones importantes en el cuerpo humano, desarrolla funciones de defensa  inmunitaria al encargarse de luchar contra las infecciones.

A esta enfermedad para distinguirla de la enfermedad de Hodgkin que es una forma de cáncer  muy específico que ataca el sistema linfático se le denomina linfoma no-Hodgkin. A diferencia de la enfermedad de Hodgkin, este linfoma comprende varios tipos de cánceres, estos distintos tipos de linfomas son de  provocados por diversas células cancerosas,  provocando también diversos síntomas, así como diferentes tratamientos y pronósticos de vida.

Nodos linfáticos

En las últimas décadas este tipo de cáncer ha incidido mucho más en la población, los linfomas han aumentado en un 80% de la década de 1970 a la fecha; los linfomas se presentan con más incidencia  con la edad y afecta de manera ligeramente mayor en os hombres que en las mujeres.

CAUSA

Las causas  de los linfomas se origina justamente en los linfocitos B que son los encargados de combatir las infecciones en el sistema inmunitario. El sistema linfático se forma de cierto tipo de células especiales denominados linfocitos B T, los vasos linfáticos  y ganglios linfáticos.

Ganglios linfáticos

Los vasos sanguíneos son como finas formas tubulares, junto con  los vasos linfáticos forman una red por todo el cuerpo humano. Dando formación a órganos pequeños del tamaño de un frijol, los ganglios linfáticos se acumulan en tejidos linfoides por  ciertas partes del cuerpo humano como el abdomen, tórax, cuello, ingle,  axilas.

Cunado una sola célula linfocito B o linfocito T muta volviéndose canceroso por causas que se desconocen, esta célula pierde control sobre su crecimiento, multiplicación y ciclo de vida; esta multiplicación descontrolada da lugar a que  estas células invadan  otras partes del cuerpo humano. Existen diferentes tipos de linfomas, entre los linfomas más conocidos es el linfoma de Burkitt de células B, el cual  tiene la característica de migrar a otros lugares del cuerpo humano, fuera del sistema linfático, llegando a la médula ósea,  el sistema nervioso central o la sangre.

Células sanas y linfomas

Otros tipos de linfomas son los de células T es el linfoma linfoblástico, el cual Da formación a un tumor  atrás del esternón, afectando al timo, otro tipo de linfoma es la micosis fungoide, este linfoma afecta a la piel y es una enfermedad muy rara que pasa a los ganglios y órganos internos.

La debilitación del sistema inmunitario por motivos genéticos, enfermedades como el SIDA o la administración de medicamentos inmunosupresores puede dar lugar a la aparición de linfomas. Esta dualidad entre el linfoma y el sistema inmunitario débil, hizo pensar a los investigadores que los linfomas eran una respuesta anormal del sistema inmunitario al combatir infecciones comunes. Por ejemplo, en el continente africano, quienes se infectan con el virus de Epstein-Barr o la malaria, se les considera personas con alto riesgo de contraer el linfoma de Burkitt. Pero la gran mayoría de enfermos de linfomas no presentan factores en su historial médico factores de riesgo que permita relacionarlos con los linfomas.

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO

Cada persona desarrolla las propias características de los síntomas del linfoma, pero generalmente  al inicio se presenta  inflamación de ganglio, se puede presentar la inflamación del ganglio linfático en el cuello, axila,  ingle, también se puede presentar dificultad al respirar, tos dolorosa y seca, dolor por tumores, también  puede ocurrir que ataquen el hígado o riñón causando  un funcionamiento anormal del órgano; así también se presenta  la pérdida de peso, fiebre y sudores por la noche en pacientes que empiezan  a presentar esta enfermedad.

En cada uno de los casos de linfoma se puede  confirmar el diagnóstico realizando una biopsia en el ganglio afectado,  esta se realiza extirpando  una pequeña porción del glanglio linfático que  ha presentado inflamación; esta muestra es analizada en microscopia  para descubrir la presencia de células afectadas por cáncer.  Si se descubren células cancerosas, los especialista, mediante un análisis más minucioso  definirán el tipo de cáncer, que tan rápido crece el linfoma, la fase y en que grado se ha diseminado  por el organismo, esto se logra mediante tomografía axial computarizada en abdomen y tórax, análisis de la médula y la sangre. Toda esta información es usada para valorar las posibilidades que tiene el paciente de recuperarse mediante el tratamiento que los médicos han elegido.

TRATAMIENTO

Los tratamientos para el cáncer de linfoma son individualizado de acuerdo a  las características de cada paciente, que tan rápido crece el cáncer y que tanto se ha diseminado. Los linfomas que tienen su origen en células tipo T son más difícil de erradicar y su tratamiento  más agresivo que los destinados a los linfomas de  células de tipo B. Los linfomas son más agresivos en las personas que han rebasado los 60 años, los jóvenes tienen mayores probabilidades de recuperarse del linfoma.

La facilidad de la metástasis del linfoma  es una de las características de esta enfermedad, fácilmente se disemina por el organismo, debido a esto  pueden presentar en cualquier parte del cuerpo acumulaciones de células cancerosas, algunas de estas acumulaciones de células cancerosas son tan pequeñas que no son detectadas  por los instrumentos y pruebas utilizadas para conocer  la fase en que la enfermedad se encuentra.

Esta incertidumbre de la localización de las células cancerosas, hace que el tratamiento generalizado para el linfoma sea la quimioterapia, este fármaco  se administra  de forma oral o intravenosa, destruyendo las células cancerosas pero afectando drásticamente  a las células sanas, causando gran malestar en los pacientes y hasta la muerte. Cuando se conoce la ubicación del linfoma se puede utilizar radioterapia, que es un tratamiento más focalizado en zonas más concretas, atacando al tumor mediante la administración  de radiación de alta energía que mata las células cancerosas,  la radioterapia se aplica después de una tanda de quimioterapia.

La toxicidad de la quimioterapia y la alteración de que provoca la radioterapia, lo hacen un tratamiento sumamente invasivo, ya que afecta a las células sanas y sus efectos secundarios, como lo dijimos, son fatales, generalmente causan náuseas, vómito, úlceras en boca, irritación de piel  y la caída del cabello que provoca  que el paciente sufra gran depresión. Se observan otros efectos secundarios más graves por el tratamiento de radioterapia y quimioterapia como son el daño de órganos, debilitamiento del sistema inmunológico que provoca infecciones en el organismos. Los grandes avances médicos han  logrado controlar a medias las complicaciones producidas por el tratamiento, lográndose recuperar, los pacientes,  de los efectos negativos del tratamiento de quimioterapia y radioterapia del linfoma.

En muchas ocasiones después de algún tiempo, los pacientes enfermos de linfoma recaen, la enfermedad reaparece después del tratamiento, entonces los especialistas usan dosis más altas de quimioterapia y radioterapia para  destruir las células cancerosas. Un tratamiento tan invasivo e intensivo acaba por destruir las células  que se encargan de formar la sangre en la médula ósea del paciente.  Para contrarrestar este nocivo  efecto del tratamiento, se debe  trasplantar células madres, las cuales se extraen con anterioridad del propio paciente  o se reciben de un donante compatible que pueden ser familiares de primer grado.

En los últimos tiempos han surgido tratamiento novedosos para diferentes tipos de enfermedades que tienen que ver con el sistema inmunológico, en este caso con el cáncer causado por la mutación del linfocito denominado linfoma; los anticuerpos monoclonales  son la reciente novedad  contra cánceres  de pulmón, linfomas, esclerosis múltiple lateral y otros males que son provocados por fallas del sistema inmunológico; el ocrelizumabPembrolizumab son un ejemplo de fármacos de alta tecnología que una esperanza para enfermedades que se han convertido en verdaderos azotes en los últimos tiempos; desgraciadamente estos tratamiento tiene todavía costos prohibitivo para la mayoría de la gente.

Estos tratamiento  en los que se utilizan anticuerpos monoclonal,  atacan  de manera más especifica  para destruir las células cancerosas, pero igualmente provocan efectos secundarios catastróficos en el organismo; el tratamiento  con anticuerpos monoclonales han logrado tasas mayores de supervivencia de enfermos de cáncer.